Creo que no hay nada que lleve almendras que no sea exquisito... ya sean trituradas, enteras, fileteadas en postres, panes o solas, las almendras son perfectas... y además de eso, son muy nutritivas, ricas en vitaminas y minerales. Así que un trozo de una torta super esponjosa, húmeda, con almendras pulverizadas o molidas combinadas con harina de maíz y trigo... no puede ser más espectacular... Acompañado de un cafecito o un té... mmm, para que les cuento.
Ingredientes:
240 gramos de mantequilla sin sal (2 1/2 barritas) a temperatura ambiente
1 taza de azúcar
el jugo de un limón
4 huevos
3/4 taza de harina de trigo leudante (o de repostería)
3/4 taza de harina de trigo leudante (o de repostería)
3/4 taza de almendras pulverizadas o molidas finamente
3/4 taza de harina de maíz (harina pan o mazeca)
1 cucharadita de polvos para hornear
Elaboración:
Primero, se precalienta el horno a 350 grados F (175 C).
Se mezclan bien los tres tipos de harina y los demás ingredientes secos en un envase. Aparte, se bate la mantequilla y el azúcar, hasta que la mezcla tenga una consistencia bien cremosa. Se agregan los huevos, de uno en uno, hasta que esten bien mezclados. Luego se agrega el jugo del limón. Con una cuchara de madera o plástico, se agregan los ingredientes secos, y se mezclan hasta que todo este bien incorporado, pero sin batir demasiado.
Esta mezcla se vierte en un molde previamente preparado con mantequilla y harina, o forrado con papel encerado.
Se hornea hasta que este doradita, y al pincharla con un palillo, éste salga seco. Aproximadamente entre 30 y 40 minutos.
Cuando se enfríe, se saca del molde, y se decora al gusto con azúcar pulverizada (nevazúcar) o chocolate en polvo, o cualquier otro tipo de decoración.... o sin decoración alguna.... es igual de deliciosa.
Inspirada en una receta del libro Suspiros por Dulces.